La última película por la que han apostado la dupla Scorsese-DiCaprio ha resultado ser una sobredosis de diversión, droga y desfase, pero con un trasfondo que nos hace reflexionar sobre los excesos de la sociedad neoyorkina de Wall Street a finales de los años 80.
El filme nos muestra a un Leonardo DiCaprio eléctrico, sobre el que recae toda la responsabilidad de la película ya que sin su incondicional entrega la cinta resultaría un tanto monótona. Además de su performance también habría que destacar un más que correcto Jonah Hill y un Rob Reiner que vuelve a la primera línea de Hollywood después de 1999.
El veterano director: Martin Scorsese que ya conocemos de sobra por sus películas: Taxi Driver y Goodfellas entre otras. Nos cuenta la historia de Jordan Belfort, un joven broker de Wall Street. Nos enseña su escalada hasta la cima de Wall Street para después mostrarnos su caída en un espiral de excesos desenfrenados.
El filme, de unas 3 horas de duración, es una montaña rusa. hay momentos de puro frenesí y otros en los que se estanca y resulta un tanto monótona. Algunas escenas de sexo de desnudos explícitos y de consumo de drogas, simplemente, sobran.
LO MEJOR: La entrega incondicional de DiCaprio, que esta de Oscar.
LO PEOR: Sobra media hora de metraje. NOTA: 8,5

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