Al fin hemos podido ver la nueva película del mejicano Alejandro G. Iñárritu, y nos ha sorprendido gratamente. Que nos habla sobre el ego y la fama.
En el largometraje participan un elenco de actores que dan lo mejor de si, Iñárritu nos retorna a un Michael Keaton que brinda la mejor interpretación de su carrera, y con esta actuación casi se asegura el Oscar al mejor actor. También habría que destacar a Edward Norton y Emma Stone, que sus roles secundarios son de una fuerza impresionante. Nos ha sorprendido Zach Galifianakis, que abandona su faceta cómica para obsequiarnos con una extraordinaria interpretación.
Nos presentan a Riggan Thompson que fue un actor muy conocido en los 90 por ser el protagonista de la franquicia Birdman, un superhéroe de cómic, pero que ahora está en horas bajas y busca recuperar su fama escribiendo y dirigiendo una obra de Broadway "What we talk about when we talk about love" de Raymond Carver.
El montaje de Iñárritu y de Emmanuel Lubezki es simplemente magnífico, está filmado con un falso plano secuencia durante toda la película, cosa que crea una atmósfera claustrofóbica que hace que el espectador se sienta en el mismo teatro.
LO MEJOR: El visionado de este filme se siente como una experiencia que desafía la mente del espectador, cosa que se agradece. Y la cine,atrografía, espectacular.
LO PEOR: Por decir algo, al final el director pierde un poco el control. NOTA: 9
